Al fin, la calma ha llegado a la mina. Para agradecer la ayuda de los Anónimos, Oleg, el líder de Llamarada, ha hecho los preparativos para su alojamiento.
En realidad, este "gran hotel" apenas tiene mobiliario, por lo que no hay escondite alguno para los malhechores. Este lugar te hace sentir como en casa.
Después de todo, tal vez sea el lugar más cómodo que Llamarada puede proveer. Es mejor guardarse las quejas para mañana y descansar.